Durante los últimos dos meses, la compañía pionera de la música en línea, ha reducido fuertemente su plantilla en dos rondas de despidos, en que salieron el 10% y el 30% de los empleados, respectivamente.
Sin embargo, el problema es mucho mayor ahora, con la renuncia del gerente general Konrad Hilberts y el gerente de la división jurídica, Jonathan Schwartz, quienes abandonan la compañía como resultado del fracaso de las negociaciones con Bertelsmann AG, de comprar la totalidad de Napster.
Bertelsmann AG, que es dueña, entre otras compañías, del sello discográfico BMG, tenía planes de lanzar un servicio pagado basado en la tecnología de intercambio y distribución de archivos de Napster. Tal tecnología hizo posible para millones de usuarios intercambiar música pirateada por medio de Internet. El servicio en su forma original fue suspendido en 2001, luego que un fallo judicial obligara a Napster a filtrar la música con derechos reservados.
Según diversos observadores, como The Wall Street Journal, es muy probable que después de los últimos acontecimientos Napster se vea obligada a declararse en quiebra. Citando fuentes anónimas, Wall Street Journal indica además que el fundador de Napster y actual gerente de tecnología, Shawn Fanning, también se retira de la compañía.
Napster ha sido un gato con muchas vidas. Mucho indica que está agotando la última que le quedaba.





