El último parche soluciona un problema de seguridad las versiones 5.5 y 6.0 de Internet Explorer, que permite a intrusos extraer las galletas almacenadas en el disco duro de un usuario. Las galletas son pequeños archivos que pueden almacenar información personal del usuario.
Microsoft informó la semana pasada del problema, antes de contar con una solución, recomendando a los usuarios del programa desactivar la función Active Scripting hasta nuevo aviso. El agujero de seguridad puede hacerse presente durante las visitas a sitios web o mediante mensajes de correo electrónico basados en HTML gestionados por Outlook Express.
El nuevo parche corrige el problema, con lo que Active Scripting puede ser activado nuevamente sin problemas.





