La tendencia en el sector corporativo es dotar a sus empleados de PC portátiles, debido entre otras cosas a que representan mayor flexibilidad y movilidad en el trabajo. Sin embargo, esta forma de movilidad y flexibilidad tiene un efecto negativo en la salud.
“No es la idea que las personas trabajen varias horas al día frente a un PC portátil, que no están construidos para esa función”, comentó el físico sueco Mats Cederberg al periódico Dagens Nyheter.
El problema con los PC portátiles es que la distancia entre el teclado y la pantalla es constante y que el usuario no tiene la misma posibilidad de variación como en las máquinas de escritorio.
Cederberg expresó preocupación ante el hecho de que un número cada vez mayor de personas usan PC portátiles en sus trabajos. A su juicio, esta situación creará problemas a mediano y largo plazo.
Las opiniones de Cederberg fueron respaldadas por la Inspección del Trabajo de Suecia. Un vocero de la entidad señaló a Dagens Nyheter que “el riesgo de sufrir daños en los tendones, dolor de cabeza y problemas en los ojos, se incrementa al usar un PC portátil. Estos aparatos son buenos para trabajar con ellos en períodos breves, pero desaconsejamos su uso durante muchas horas seguidas y bajo el estrés”.





