De esa forma, Intel pone fin a un juicio iniciado por Intergraph en 1997, bajo cargos de uso ilegítimo de una patente para la tecnología Clipper.
A comienzos de la pasada década, Intergraph había desarrollado su propio procesador para estaciones de trabajo, de nombre Clipper, que posteriormente descontinuó, aunque naturalmente conservando los derechos de propiedad intelectual.
Sin embargo, la tecnología de Clipper sigue vigente en los procesadores Pentium de Intel, asegura Intergraph, que por tal razón se querelló contra Intel en 1997.
Inicialmente, Intergraph exigía el pago de una indemnización de 2.2 mil millones de dólares, e incluso intentó en un momento del juicio que el juez triplicara esa suma.
Aparte del litigio que ahora finaliza como resultado del acuerdo extrajudicial, las compañías Intel e Intergraph siguen enfrentadas en un juicio paralelo sobre la tecnología usada en el futuro procesador IA 64 Itanium. El acuerdo extrajudicial implica que Intel pagará 150 millones de dólares a Intergraph en caso de perder este segundo juicio, y 100 millones de dólares adicionales, si apela y vuelve a perder.





