Intel inició su ambicioso proyecto en los días de auge de las punto-com en 1999. El plan era ofrecer hospedaje de segunda generación, que incluyera la administración de servidores, redes, sistemas operativos y aplicaciones.
Los planes de Intel eran tener instalados ya en 2000 los primeros diez super-centros de datos, en Inglaterra, Japón y Corea del Sur. Sin embargo, el ritmo fue reducido cuando la compañía entendió que el mercado no representaba la cantidad suficiente de clientes como para hacer viable el negocio.
Intel ya ha dado por perdidos 100 millones de dólares en su proyecto de hosting, conocido también como Intel Online Services.
📬 Newsletter gratuito
Lo más relevante de tecnología y negocios digitales en español — cada día, en cinco minutos.





