A juicio de las autoridades sanitarias de Holanda, diversos cables y componentes usados en la consola contienen concentraciones inaceptables de cadmio. La prohibición afectará a toda Europa, toda vez que todas las importaciones europeas del producto pasan en tránsito por puertos holandeses.
Las altas concentraciones de cadmio en cables y otros componentes fueron detectadas en octubre en una partida de 1.3 millones de unidades de PS One.
Al respecto, Sony informó a la opinión pública que no hay absolutamente ningún riesgo para la salud. Cada país permite niveles distintos de cadmio en productos electrónicos. Sin embargo, la problemática se centra en el reciclaje; es decir, cuando los productos terminen su vida útil, y no en un posible riesgo para la salud.
De igual modo, la compañía japonesa cuestionó los procedimientos de medición empleados por las autoridades holandesas, recalcando que sólo se investigó un componente determinado de los cables.
Paralelamente con su aclaración, Sony inició la producción de nuevas consolas para Europa con cables que esta vez tendrán niveles aceptables de cadmio. La consola PlayStation 2 no está afectada por la prohibición holandesa.





