Con apoyo de inspectores del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la BSA inició estas acciones el pasado el 11 de abril y se mantendrán de forma intensiva hasta el 30 de marzo como parte de una campaña dirigida a desestimular el uso de programas de cómputo ilegal en la entidad.
Estas diligencias responden a la estrategia que realiza la BSA para contener el uso de software ilegítimo en el país bajo la campaña Piénsalo Bien, que entre otros objetivos, busca alertar a los consumidores sobre los riesgos de adquirir productos de cómputo ilegales.
Este tipo de acciones están logrando reducir los índices de la piratería de programas de cómputo en el país, dijo Kiyoshi Tsuru, director de la BSA en México.
De acuerdo con datos recabados por la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA), el índice de piratería de software comercial disminuyó dos puntos porcentuales en el país en 2006, al pasar de 65 a 63%.
El apoyo de las autoridades mexicanas ha sido clave y fundamental para lograr reducir las tasas de piratería, afirmó el ejecutivo, ahora más que nunca necesitamos hacer conciencia sobre los consumidores, concluyó.
En este año, la estrategia de la BSA tiene un foco especial en alcanzar una mayor cobertura en el interior del país, sobre todo en las localidades en donde el desarrollo tecnológico representa una industria clave para la economía.
Tenemos que apoyar al desarrollo de la industria del software en el país y esta tarea tiene que estar complementada con la promoción del uso de programas legales de cómputo entre los consumidores, expresó Tsuru, tras advertir que el consumo de programas apócrifos afecta al desarrollo de esta industria en las regiones como Jalisco, entidad con un alto potencial de innovación y creación tecnológica, concluyó el directivo.





