Como resultado de estas acciones, en San Luis Potosí, se están llevando a cabo procesos administrativos en empresas, tanto de la capital como en el interior del estado.
Cabe destacar que en este rubro, sólo durante el 2003, el IMPI efectuó un total de dos mil 990 visitas de inspección, de las cuales mil 201 fueron realizadas a petición de parte y mil 789 se persiguieron de oficio.
Con el refrendo de la alianza entre el IMPI y BSA en el 2005 y bajo el endorso de la campaña Piénsalo Bien, hemos intensificado los operativos de inspección y verificación en las empresas y esto no hubiera sido posible sin el apoyo de inspectores federales del instituto altamente especializados en materia tecnológica, comentó Kiyoshi Tsuru, Director General de la BSA en México.
Por su parte, la Procuraduría General de la República (PGR), en colaboración con la BSA, anunciaron que de julio 2005 a junio de este año se realizaron más de 19 acciones penales al segmento de ensambladores, incluyendo barridos y cateos en negocios en el Distrito Federal, Estado de México, Chihuahua y la ciudad de Puebla.
Cifras anteriores indican que en 2003, la PGR realizó un total de 2 mil 494 operativos y mil 683 cateos, es decir, 4 mil 177 acciones contra delitos de propiedad intelectual, industrial y de derechos de autor. Además, se desmantelaron un total de 204 laboratorios clandestinos, y fueron asegurados 11 millones 734 mil 627 discos compactos piratas.
Las acciones emprendidas a nivel nacional en conjunto con la PGR son un hecho sin precedente a nivel nacional, y se llevaron a cabo gracias al apoyo de elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), ministerios públicos federales y peritos en Propiedad Intelectual, agrego Tsuru.
Entre las principales presuntas infracciones encontradas están actos que van desde la denominada piratería de usuario final, la cual ocurre cuando se reproduce de un programa legal para ser instalado en varias estaciones de trabajo sin que para ello existan las licencias correspondientes, el uso de programas para servidores o terminales sin licencia, la reproducción ilegal de programas desde Internet, el uso de actualizaciones sin tener una copia legal de la versión original para actualizar, hasta la copia masiva del mismo programa en oficinas, laboratorios o aulas enteras.
A partir del 2004, y gracias el apoyo de instituciones como el IMPI, la PGR INDAUTOR y otras entidades gubernamentales y privadas, la BSA ha extendido sus campañas antipiratería a todo el país, logrando así mantener la tasa de piratería de software de 65%, tendencia que crecía 2 puntos porcentuales por año.
El software es uno de los instrumentos tecnológicos más importantes en nuestra era, ya que rige el funcionamiento de las computadoras alrededor del mundo, sin embargo, por la facilidad con la que se pueden crear copias exactas, la piratería de programas de computo se encuentra muy extendida, pero eso no va a detenernos, este es un proyecto a largo plazo y con el apoyo del gobierno lograremos disminuir en los próximos años el índice en el país, finalizo el ejecutivo.





