En el e-mail se incita, e incluso intimida, a los destinatarios a rebelarse contra Saddam Hussein. Si usted aporta información sobre armas de destrucción masiva o impida su uso, nosotros adoptaremos las medidas necesarias para protegerle a usted y a su familia, señala el mensaje.
Si usted evita hacerlo, esto tendría serias consecuencias personales, concluye el e-mail.
La campaña forma parte de la estrategia de propaganda iniciada por la administración Bush, en que se exhorta a los militares iraquíes a derrocar a Hussein o al menos a deponer las armas en caso que EEUU inicie una invasión de Irak.
El correo electrónico está fuertemente controlado en Irak, y sólo disponible para un grupo selecto de funcionarios públicos, académicos e investigadores.
📬 Newsletter gratuito
Lo más relevante de tecnología y negocios digitales en español — cada día, en cinco minutos.





