El pronunciamiento judicial se produce como resultado de un requerimiento interpuesto por los acreedores de Napster, quienes consideran que la suma ofrecida por Bertelsmann es demasiado baja.
Uno de los mayores acreedores de Napster es la propia Bertelsmann, que alcanzó a invertir más de 100 millones de dólares en el fallido servicio de intercambio de archivos uno-a-uno.
Un portavoz de Bertelsmann señaló que la compañía acepta el dictamen judicial, y que de esa forma da por cerrado definitivamente el caso Napster. La semana pasada, Bertelsmann incluso señaló que se dispone a abandonar todo el negocio de Internet y comercio electrónico.
Los pocos empleados de Napster que aún permanecían en sus trabajos han sido despedidos y ya nada hace suponer que el servicio reaparecerá. En su época de mayor auge, Napster tenía 1.5 millones de usuarios conectados en todo momento.
Actualmente, el sitio web de Napster muestra un texto en que con humor negro se señala “Napster estuvo aquí”.





