El riesgo fue demasiado alto; por ello, las aseguradoras han comenzado un proceso, quizás irreversible, de cancelación y eliminación de nuevos seguros con cobertura por daños causados por virus, gusanos y otros códigos malignos.
Algunas compañías aseguradoras incluso reconocen que las indemnizaciones pagadas no han sido especialmente altas, pero el grado de riesgo teórico llegó a ser demasiado alto como para que fuese rentable asumirlo.
El elemento que contribuyó en grado sumo a motivar la reticencia de las aseguradoras fue, sin duda alguna, el virus I Love You, que en sólo cuatro horas se extendió por todo el mundo, dejando una secuela de daños y pérdidas sin precedente.





