En la investigación, la entidad consideró 1.026 usuarios, de los cuales el 57% dijo que nunca o muy rara vez pagaba por productos con derechos reservados que descargaban de Internet. El 12% admitió copiar ilegalmente software.
Comentando la investigación, Robert Holleyman, director de BSA, señaló que “Se trata de una tendencia alarmante, ya que se violan los derechos de propiedad intelectual a un precio de miles de millones de dólares y cientos de miles de empleos cada año”.
Curiosamente, muchos de los consultados que declararon no pagar por el software que bajan de la red, eran también de la opinión que es necesario pagar a los fabricantes de software por sus productos. La única salvedad es que ellos mismos no desean pagar.
A juicio de BSA, la tendencia al aumento del robo de productos digitales se debe a varios factores, tales como la cantidad cada vez mayor de usuarios, acceso más rápido a Internet y el sentimiento de anonimato.





