En México, la BSA ha consolidando su trabajo a través de una alianza público-privada la cual ha impactado positivamente en la reducción de los indicadores de piratería de software en seis puntos porcentuales desde el año 2005, explicó Kiyoshi Tsuru Director General de la BSA en México.
El resultado de este estudio señala que el índice de piratería en México se redujo a un 59%, luego de haber registrado 61% en 2007, 63% en 2006, y 65% en el año de 2005.
La Business Software Alliance mantiene diversas acciones de colaboración con las autoridades mexicanas, dijo el director de la BSA en México, y señaló que entre ellas, la política de cooperación con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha sido definitiva para lograr un avance positivo en contra del uso de software ilegal en el país.
Desde el año 2002 la BSA mantiene un convenio de cooperación con el IMPI que ha sido ratificado desde entonces para dar continuidad a las acciones en contra del uso de software ilegal, al tiempo de incorporar campañas educativas que promueven una cultura el respeto a los derechos de propiedad intelectual para los usuarios.
Tsuru dijo que los alcances de esta alianza se han podido extender al trabajo con los gobiernos de los estados como es el caso de Jalisco a través de la campaña El Ejemplo Empieza en Casa, una de las acciones que ha servido para reproducir un escenario favorable en materia de competitividad en ese estado, señaló.
Lamentablemente las pérdidas económicas siguen manteniendo al país en el lugar número 13 de la lista de países con mayores daños a la industria, explicó Tsuru.
De acuerdo al estudio, el impacto económico en México alcanzó los 11 mil 275 millones de pesos, 2 mil 162 millones de pesos más con relación a las pérdidas registradas durante el 2007.
Los gobiernos y las compañías de software han logrado resultados positivos sobre la reducción de los índices de piratería de software; sin embargo para Latinoamérica, la piratería de software aún representa una barrera para el desarrollo de la industria de las TI y con ello, las oportunidades de reproducir innovación y generar mejores empleos, explicó Montserrat Durán, Directora para América Latina de BSA.
Entre las naciones de América Latina, únicamente Brasil, Colombia y México logran estar por debajo de la barrera del 60%.
Al respecto Durán explicó que las economías emergentes representan el 45 por ciento del mercado global de computadoras personales en tanto sus ventas de software para PC son de menos del 20 por ciento del mercado. Si esta participación del mercado en las economías emergentes se comportara igual que para el hardware, el mercado de software crecería en $ 40 mil millones de dólares al año, señaló.
Afortunadamente la experiencia ha demostrado que podemos reducir la piratería de software con base en la integración de campañas de educación y el fortaleciendo de las políticas de respeto a la propiedad intelectual. Los progresos observados en muchos países son la prueba de que este plan de lucha contra la piratería funciona y que sus beneficios alcanzan a los gobiernos locales, las empresas y los propios consumidores, dijo Durán.
En BSA seguiremos trabajando por promover iniciativas de educación y políticas públicas que promueven la protección de los derechos de autor y la seguridad informática, el comercio internacional y electrónico, concluyó Montserrat Durán, Directora para América Latina de BSA.
📬 Newsletter gratuito
Lo más relevante de tecnología y negocios digitales en español — cada día, en cinco minutos.





