La arquitectura Northwood incorporada al nuevo chip implica que la capacidad del cache L2 ha sido doblada a 512 Kb en relación con la anterior serie Willamette. El consumo eléctrico también es menor; con 1.5 voltios en lugar de los 1.75 del Willamette.
Intel también se encuentra preparando la transición a las bases de silicio en su proceso de producción. Al cambiar a discos de un diámetro de 300 milímetros en lugar de 200 milímetros, el rendimiento se quintuplicará y los costes se reducirán considerablemente. Según la compañía, tal proceso de producción derivará en una reducción del precio de los procesadores para el usuario final.
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