Recientemente, las tres compañías suscribieron un acuerdo mediante el cual utilizarían 400 millones de dólares para desarrollar un concepto denominado “supermáquina basada en un chip único”.
El nombre de trabajo asignado al chip es “Cell”, y la idea es que tenga un rendimiento similar a la supercomputadora Deep Blue.
El nombre también refleja el objetivo de poder utilizar el chip en la computación de celdillas –o uso de poder de cálculo distribuido– en que una aplicación puede usar recursos de muchas máquinas distintas mediante una conexión corriente. Es decir, al disponer de varias celdillas se logra tener un “organismo” con rendimiento de enorme poder.
El sistema de celdillas es adecuado para sistemas que van desde las Playstation hasta los servidores multimedia de gran poder.
La alianza tiene gran solidez; Sony es uno de los mayores compradores mundiales de procesadores y uno de los principales fabricantes de productos electrónicos para consumidores. IBM, por su parte, es uno de los fabricantes más avanzados de semiconductores, en tanto que Toshiba es el proveedor elegido por Sony para sus semiconductores, aparte de tener especial competencia para la creación de sistemas completos en un solo chip.
IBM destinará entre 300 y 400 científicos al proyecto, mientras que Sony y Toshiba aportarán entre 50 y 100 cada uno. Los expertos trabajarán en las instalaciones de IBM en el estado de Nueva York.
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