El pasado lunes, Bertelsmann había ofrecido 16 millones de dólares por el pionero de los intercambios de archivos. Sin embargo, la oferta fue rechazada por la junta directiva de Napster, lo que motivó la salida del presidente de la compañía, Konrad Hilbers y del fundador Shawn Fanning.
En un comunicado de prensa difundido el martes 14 de mayo, Napster reconoció tener graves problemas financieros, lo que sumado al reciente despido de la mayor parte de su plantilla llevó a suponer que el fin se acercaba para una compañía que en su mejor época llegó a tener 60 millones de usuarios.
La inseguridad duró pocos días, ya que Bertelsmann ahora anuncia que las partes han llegado a un acuerdo definitivo para la compra de Napster. El consorcio alemán pagará una suma que en el mundo de los grandes negocios es casi simbólica: 8 millones de dólares.
Según trascendió, Konrad Hilbers y Shawn Fanning continuarán trabajando en Napster, en los cargos de presidente y director tecnológico, respectivamente. La labor principal de ambos será convertir a Napster en un servicio rentable.
Desde octubre de 2000, en que acudió en ayuda de Napster, hasta el momento del traspaso definitivo, Bertelsmann invirtió 80 millones de dólares en la compañía.





