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2001, el gran año de los virus

Los usuarios de PC han debido actualizar prácticamente cada semana sus equipos este año. Los boletines y advertencias urgentes han sido un tema cotidiano, por lo que las empresas de seguridad informática coinciden en que no ha habido año peor que 2001. Claro está, el término “peor” se aplica únicamente a los usuarios de PC y no a las propias empresas antivirus, que han visto su negocio crecer a pasos agigantados a la par con la amenaza viral.

A comienzos de enero se inició la batalla contra el virus Hybris, que causó grandes dolores de cabeza a los afectados.

En febrero, el virus Anna Kournikova experimentó en Internet un éxito mayor al logrado alguna vez por la hermosa tenista en las canchas de tenis. El virus se propagó ese mes mediante la lista de direcciones de Outlook hacia todo el ciberespacio.

Marzo no representó una tregua, con el advenimiento del virus Magistr, que fue uno de los primeros virus “esquizofrénicos” de que se tuvo noticia. El virus se instalaba en el PC y se autoasignaba diversos nombres, que dificultaban su detección. El virus se caracterizó además por tomarse unos días libres después de su primera irrupción, para luego reaparecer con toda su carga maligna.

“Homepage” fue la broma de abril (en muchos países, el Día de los Inocentes se celebra el 1ro. de abril). El virus se difundió rápidamente, pero su contenido era totalmente inocuo. El problema fue su rápida difusión y el hecho que recargó los sistemas de correo electrónico del mundo entero en menos de 24 horas.

El virus más molesto de 2001 fue, sin duda alguna, “Sircam”, que apareció a comienzos de julio y que aún continúa dando noticia en el ciberespacio. Sircam se propagó por la red mediante la lista de direcciones de Outlook, desde la cual difundía además información personal del usuario. No deja de causar sorpresa en las compañías de seguridad informática que el virus siga activo seis meses después de su detección inicial.

En septiembre, inmediatamente después de los trágicos acontecimientos de Estados Unidos, se tuvo noticia del código maligno Nimda, que también causó grandes problemas a administradores del mundo entero. Muchos expertos coinciden en que Nimda fue el peor virus del año. Nimda se propagó mediante correo electrónico, redes y, por vez primera, mediante páginas web. Los usuarios de Internet que acudían a determinadas páginas eran recibidos con un mensaje en que se les invitaba a descargar un archivo, para luego –quizás demasiado tarde– percatarse que se trataba de un maligno virus informático. Nimda se valía además de 16 vulnerabilidades del programa Outlook.

Hay pocos usuarios de Internet en el mundo que no hayan recibido un mensaje con el texto “Re:” en el renglón de asunto de un correo electrónico de 40.1 Kb. Noviembre fue el mes de “Badtrans”, un pequeño virus que se activaba sin que el usuario tuviera la menor idea sobre el problema. En este caso, la función de Outlook que permite previsualizar mensajes de correo electrónico hacía posible que el virus se activara sin mediar negligencia alguna del usuario.

Diciembre fue el mes de “Goner”, que en realidad se trató de una “travesura” de un grupo de jóvenes hackers israelíes, ya arrestados por la policía de su país. El código maligno se distribuyó mediante el correo electrónico y el sistema de chat IRC.

Con tales antecedentes, todo hace suponer que 2002 será aún peor en términos de producción y difusión de códigos malignos que, lamentablemente, cada vez son más ingeniosos, dañinos y difíciles de detectar y bloquear.

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