La afirmación fue hecha por un grupo de investigadores adscrito a la Universidad de Berkeley, Estados Unidos, con base en pruebas de laboratorio realizadas con un gusano informático diseñado por ellos mismos.
Una vez activado, el gusano de prueba, denominado “Warhol”, comienza a captar escanear Internet a la búsqueda de direcciones IP. Luego, comienza a replicarse automáticamente hacia las direcciones encontradas. “Warhol” no explota ningún agujero de seguridad en particular, sino aprovecha todas las vulnerabilidades que va encontrando en su camino.
En la simulación realizada por los investigadores, sólo transcurrieron 15 minutos antes de que 9 millones de servidores web estuvieran infectados por el virus de laboratorio. Ello ocurrió a pesar de que numerosos servidores estaban conectados a Internet mediante conexiones lentas.
Los investigadores diseñaron además una versión alternativa del gusano, denominada “Flash”, que está optimizada para funcionar a velocidades aún mayores, lo que potencia aún más su potencial de daño.
En comparación con “Warhol” y “Flash”, los gusanos Nimda y CodeRe eran lentos e inofensivos, aseguran los investigadores. En tal sentido, recuerdan que en su momento fue posible protegerse de Nimda y CodeRed mediante parches, pero los gusanos creados por ellos se difunden con una velocidad tan vertiginosa que hace imposible escribir e instalar parches a tiempo.
En un comentario sobre las conclusiones de los investigadores, la compañía de seguridad informática Kaspersky Labs asegura haber investigado tal amenaza desde hace dos años, pero que ha optado por mantener en secreto sus estudios, precisamente para evitar que la “receta” caiga en manos de programadores de virus, que así podrían abocarse a escribir un supergusano, imparable por los sistemas de detección y neutralización conocidos.
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