La causa contra Yahoo! iniciada en Francia ha sido seguida atentamente tanto por defensores de la libertad de expresión, como por detractores de la venta de artículos racistas en el sitio de subastas de la compañía.
El dictamen francés imponía a Yahoo! instalar un filtro en su sitio de subastas, que impidiera que los franceses pudieran adquirir diversos recuerdos y cachivaches nazis. Ello, debido a que en Francia está prohibida por ley la venta de tales artículos.
Yahoo! apeló al dictamen argumentando que la empresa opera un sitio de subastas con base en Francia, y que acata las leyes locales, pero que sería técnicamente imposible impedir que usuarios franceses acudan a otros sitios de subastas de Yahoo! en países donde los citados artículos no estén prohibidos.
El nuevo dictamen de un juez estadounidense sienta un precedente en el sentido de que tanto empresas como individuos de ese país podrán invocar la ley estadounidense y el derecho a la libertad de expresión, con lo que jueces extranjeros no podrán exigir que sitios estadounidenses eliminen contenidos o servicios que son legales en EEUU.





